• A veces necesitamos dejar de analizar el pasado, dejar de planear el futuro, dejar de intentar definir como nos sentimos, dejar de decidir exactamente qué es lo que queremos y solo dejar que pase lo que tenga que pasar. Porque puedes pasar un millón de minutos, horas, días, semanas, o incluso meses analizando una y otra vez una situación, tratando de encajar las piezas, justificando qué podría, qué debería haber pasado… O simplemente puedes dejar todas las piezas en el suelo y marcharte, permitiéndote a ti misma pasar al siguiente capítulo de tu vida en vez de seguir atascada en la misma página. Porque las cosas terminan, se acaban, cesan, se mutilan, se alargan, se trituran, se estiran y se rompen. Ya está. No hay más. Hay que aceptarlo. Que unas cosas acaban de forma abrupta mientras que otras empiezan casi sin darnos cuenta, que aún quedan muchos capítulos en este libro.

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